Vivienne Westwood, es una diseñadora de moda británica considerada
como la principal responsable de la estética asociada con el punk y el New
Wave. El color de su pelo se ha convertido en una de sus características, y
esta imagen es ya, casi icónica.
Nació en un
pequeño pueblo del este de Inglaterra llamado Tintwistle, el 8 de Abril de
1941, en pleno estallido de la Segunda Guerra Mundial cosa que ella siempre dice
que le ha marcado, haber vivido la postguerra. Por aquel entonces se llamaba
Vivienne Isabel Swire, y era simplemente la hija de un empleado en una fábrica
de aviones y de una ama de casa.
Como su espíritu
inquieto comprendió que en su pequeño pueblo no iba a suceder nada importante.
Desde pequeña siempre tuvo un gran interés en el arte, la creación en todos sus
aspectos, la moda y el diseño, lo que le llevó a estudiar moda y grabado en
plata en la escuela de Arte de Harrow, que era parte de la Universidad de
Westminster, ya cuando estaba ubicada en Londres.
Lo que más sorprende de esta
mujer que ahora tiene un verdadero imperio con miles de tiendas y sub-marcas
bajo su nombre, es que no se dedicó a la Moda o al Arte, como ella quería, justo al terminar
la carrera. Su respuesta a ello es: “I didn’t know how a working-class
girl like me could possibly make a living in the art world.” Así, aunque con
sus estudios de Moda bajo el brazo, Vivienne Westwood comenzó a trabajar en una
fábrica mientras se puso a estudiar Magisterio en la Universidad,
convirtiéndose poco después en una profesora de educación primaria en el norte
de Londres. Poco después conoció a su primer marido, Derek Westwood, con el que
en 1962 se casó y tuvo un hijo, Ben, perdurando el matrimonio hasta 1965 cuando
Vivienne conoció a Malcolm McLarenk, otro gran innovador. Su traje de novia se
lo hizo ella misma. Se hicieron pareja y en socios, y montaron la tienda “Let
it Rock”, en King”s Road, un establecimiento, donde la diseñadora comenzó a
exhibir sus diseños extravagantes, que combinaba la música con la moda y
terminó creando un estilo de vida propio y siendo durante años la cuna de la
modernidad.
En plena
efervescencia londinense, la tienda transformaba su apariencia cada cierto
tiempo para acondicionarse a los vaivenes de la moda que ellos mismos
inventaban. En 1974 decidieron bautizarla como “Sex”, porque McLaren se había
convertido en el manager de un grupo puntero, “Sex Pistols”, creadores de un
nuevo movimiento musical conocido como “punk”, en el que Vivienne Westwood
reinaba por derecho propio.
La estética punk
comenzó después del primer recital de los Sex Pistols donde la banda usó
diseños de la pareja que incluían, o incluyeron luego, elementos del fetichismo,
imperdibles (tomados de la estética de Richard Hell, una personalidad
importante en la escena punk neoyorquina), cadenas, navajas de afeitar y el
característico cabello en punta, entre otros. La inclusión de elementos del
diseño tradicional británico contribuyó a formar la imagen chocante, polémica y
antisocial del punk.
La excentricidad y la anarquía
eran dos de los lemas de la ropa que creaba Vivienne para su numerosa clientela
procedente de las calles, llegando a diseñar ropa de goma, cuero o charol. Su
colección de 1976 la denominó “Esclavitud”, en la que las prendas se
presentaban claveteadas, llenas de hebillas, cremalleras y correas. Fue un
éxito total, el mundo copiaba las ideas de Westwood.
La era del Punk tocó
a su fin y los 80 llegaron y vieron la consagración de Vivienne Westwood como
una gran diseñadora y como su expansión de lo que empezó a ser su imperio de
Moda.
En 1981 la tienda vuelve a
cambiar de nombre por “World”s End” y se presenta “Pirata”, su primera
colección en la que aparecen pantalones de montar y cortes asimétricos, con la
que obtiene excelentes críticas, al siguiente año coloca sujetadores sobre la
ropa y exhibe tejidos maltratados en “Nostalgia of Mud”, y en el siguiente con
“Sorcières” aparecen las zapatillas de deporte en la pasarela por primera vez. Vivienne
toma entonces la decisión de trasladarse a París para realizar sus
espectaculares desfiles y es en esta ciudad en donde casi cada año se pueden
seguir admirando sus creaciones. ‘Pirata’, se llevó también a Paris en el año
1983, convirtiéndose en la primera diseñadora británica en hacer tal cosa desde
Mary Quant.
Y en 1984, su colección fue
presentada en Tokio.
En 1985, con “Minicrini”, lanza
los zapatos de plataforma, una pieza absolutamente Westwood, como sus corsés,
los trajes sastre en tweed escocés y los tailleurs con polisón.
Durante la década de los 80
siguió desarrollando colecciones de mujer de ready-to-wear pero en los años 90,
empezó a preocuparse más por la alta costura y acabó desarrollando su primera
colección masculina en el año 1990, la cual presentó en Florencia. Ese mismo
año, fue galardonada con el título de diseñadora británica del año, que volvió
a ganar un año después, en 1991.
Sin duda
Vivienne ha hecho que el tejido de lana con el que se realizan los cuadros
escoceses sea una estrella de la vanguardia que hoy en día luce el cantante Robbie
Williams en sus conciertos.
Descarada e iconoclasta, su imagen con la falda levantada sin llevar ropa
interior delante del Palacio de Buckinham continua apareciendo cada cierto
tiempo y con ella el espíritu provocativo que la ha llevado a experimentar sin
temores ni restricciones.
En 1992, decide
casarse con Andreas Kronthaler, 25 años más joven que ella, y que fue un
estudiante suyo, que ocupa el puesto de director creativo y principal diseñador
de Vivienne Westwood Man. Westwood, que siempre hace apología de querer vivir
una vida sencilla y no hacer ostentación de su riqueza seguía viviendo en un
modesto council flat, como hacía en su época con McLaren, durante 30 años,
hasta que Andreas consiguió convencer a la diseñadora para que comprasen y se
mudasen a una casa de estilo Barroco Inglés de más de 300 años de antigüedad
que perteneció a la madre del Capitán Cook.
Vivienne
Westwood es una de las pocas diseñadoras que pueden participar de manera activa
en todo el proceso creativo de sus colecciones. Eso es desde que una idea es
plasmada en un papel, hasta que es llevado por una modelo en una pasarela. Sabe
dibujar, patronar, cortar, coser y modelar, y además, sabe hacer punto. En su
fábrica, donde todo el proceso creativo de la marca es llevado a cabo, y a
donde por cierto ella llega siempre en bici, tiene un pequeño maniquí hecho a
escala, (las medidas del maniquí son aproximadamente la mitad de las medidas de
su cuerpo.) Con ese pequeño maniquí corta telas y modela, desarrolla vestidos y
looks completos para sus colecciones que luego discute con su marido y el resto
de su equipo creativo.
Bebedora
constante de té, una de sus palabras favoritas es chaos y casi siempre trabaja
sin luz artificial, prácticamente estando en la penumbra. Sólo enciende la luz,
cuando afuera es prácticamente noche cerrada, un hábito que a su marido Andreas
le pone bastante de los nervios. Nunca ve la televisión, pero adora trabajar en
su jardín cuidando de sus plantas. Defensora de la mujer, su marido Andreas
siempre dice que lo que más le ha enseñado, es a amar a la mujer sobre todas
las cosas. Westwood siempre afirmas que: “Lo principal es la mujer, la ropa es
lo secundario.” Dice que adora crear colecciones, contar historias y dejarse
transportar por otros mundos, aunque también dice que el mundo de la moda le
cansó y agotó durante casi 15 años. Se declara profundamente antirreligiosa,
pero afirma encontrar en el arte religioso y su imaginería una gran inspiración
para su moda y sus colecciones. Es una ávida lectora, y cita a Aldous Huxley,
el escritor de Un Mundo Feliz, como uno de sus escritores favoritos.
Además de su
faceta como creadora de Moda, es conocida por ser una gran activista política,
siempre inmiscuida en luchas medioambientales o sociales. En uno de los
documentales que se pueden ver de ella, hay un momento en el que se la ve, a
punto de comenzar su colección en Paris y rodeada de prensa. En vez de estar
centrada en las modelos y en el que todo esté a punto, se está dedicando a
repartir folletos a periodistas y modelos por igual, pidiéndoles por favor que
firmen la petición para que salven el amazonas, y que si no pueden hacerlo
ahora, que lo hagan luego por la web.
Es una fiel
defensora del medio ambiente, así como una activista pro-desarme, y siempre se
la puede ver participando en eventos en contra de la energía nuclear.
Mucho antes de
eso, Vivienne Westwood fue portada de la revista Tatler, vestida con un traje
que era para la
Primera Ministra de aquel entonces Margaret Thatcher, con el
título “this woman was once a punk.” Esta portada, no sólo enfureció a la Thatcher, sino que se
convirtió en una de las revistas más vendidas de todo Reino Unido.
Uno de sus
últimos movimientos activistas es la Resistencia Activa
contra la Propaganda,
en inglés llamado simplemente Active Resistance o AR, que tiene su propio
manifiesto, que creó en el año 2007. Su inspiración para esto lo encontró como
no en Huxley, y tiene tres puntos principales que son la idolatría nacionalista,
mentira organizada, y la distracción gratuita. Ha hecho programas de televisión
y ha llevado su manifiesto a institutos y a escuelas, para expandirlo. Su
manifiesto toca diferentes puntos como el cambio climático o injusticias
sociales. En resumen lo que pretende con sus Resistencia Activa es abrir a la
gente los ojos y concienciarla.
Desde 2009 cuenta con su propio
perfume “Budoir”, muy floral y persistente, además ha hecho un diseño para uno
de los relojes de la firma Swacht, zapatos Melissa y continúa creando colecciones
en la que su frase “La ropa le sienta mejor a la gente que se
empeña en usar su inteligencia” es el que impera e inspira.
Siempre ha dejado patente su
sentido visionario, sabiendo interpretar a la cultura juvenil urbana
durante más de tres décadas.
Sus extravagancias sobre la
pasarela se muestran con la intención de trasladarse a la calle, como vuelve a
ocurrir con su nueva aparición en la
Semana de la
Moda de París. En ella mostró sobre un elegante marco su
estilo irreverente y frente a modas, que vuelve a hacer de su colección Primavera-Verano
2010 una muestra de personalidad y como el estilo punk se caracteriza, una
muestra de mezcla de materiales y texturas frente a todo.
Al margen de los estilismos que
las modelos de Westwood tuvieron que lucir, quizá preparándose para esa
renovación de la imagen de Ascot, los detalles más sorprendentes se llevaron
todas las miradas. Entre los que destacaron delantales de cocina, periódicos
que vender y el más peculiar de todos, un dorsal de los Juegos Olímpios de
Londres 2010. El collage es uno de sus fuertes, no hay que olvidarlo.
En las texturas y estampados pasa
más de lo mismo. Da igual mezclar cuadros y rayas, que estampados habituales en
las coloridas ropas africanas o asiáticas.
La recuperación de estilos de
décadas anteriores sigue manteniéndose vigente, de ahí looks con combinaciones
de colores tan aparentemente pasados de moda.
Pero es Westwood y como tal, todo
es posible de ver. Desde trenchs reconstruidos a lencería en primera plana del
look, desde capas doradas a coloridos diseños llenos de garabatos y tachaduras.
Y por qué no, vestidos de aíre
clásico de hace siglos reformulados por la dama del punk que sigue haciendo de
las suyas sin que ni los volantes ni los corsés falten en su colección.
Cabe contar que
del fruto de la tempestuosa pero increíblemente creativa unión que fueron
Vivienne Westwood y Malcom McLaren, nació Joe Corre, que es ahora fundador de
la famosísima marca de lencería exclusiva llamada Angent Provocateur.
Pese a todo
esto, Vivienne Westwood es tan odiada y criticada como es admirada y querida.
Es muy muy criticada y tachada de hipócrita al hacer apología del no consumismo
cuando su ropa se vende a precios prohibitivos y también de no cumplir del todo
con todas las normas y hacer de todas sus colecciones y marcas de ropa, marcas
y colecciones sostenibles y no dañinas para el medio ambiente, a pesar de que
es la primera defensora en contra del cambio climático.
Pero, ella
siempre tiene respuestas para todo, y por encima de todo, parece que nada ni
nadie va a pararla, en cualquiera de sus facetas.
Como mujer,
diseñadora o activista, en Triangulo Mag pensamos que nos queda Vivienne
Westwood para rato.
http://www.viviennewestwood.co.uk/